14 oct. 2011

Esperaba un barco, no un barco cualquiera sino uno especial algo fuera de lo normal un velero de cuatro palos con tripulación de cartón. Allí estaba él, un chico normal que buscaba lo mismo que yo. Poco a poco me fui dando cuenta de ello, aunque todos los barcos ya se fueron no estaba para nada mal, porque había encontrado algo mejor, nunca hubiera imaginado algo tan genial, lo tenía a él y todo lo demás no me importaba.

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