16 ago. 2011

Era un día de verano un poco especial, no tenía ningún evento especial sino que, las gotas de lluvia eran las dueñas de la ciudad junto los relámpagos y truenos. Las gotas escribían y pintaban cosas en mi ventana y no eran buenas, pero no me importaba en absoluto. En ese momento salí decidí ser una de las pocas personas que iban por la calle y por lo único que se me podía diferenciar de los demás era que iba con una gran sonrisa, con mi mp4 en el que llevaba mis canciones favoritas e iba bailando y no me importaba mojarme. La gente me miraba extrañada y me di cuenta de que pocas saben el secreto de que hay que aprender a bailar bajo la lluvia y no esperar a que pase ya que, lo único que hacían es andar deprisa para escapar.

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