13 abr. 2011

Discutir seguidamente y encontrar siempre remedio.







  Somos como niños discutimos, nos llamamos de todo menos guapos, pero en realidad es por tonterías, y por nada del mundo sentimos lo que decimos. Es como decir las cosas claras pero bordes, no tiene más. Luego por mucho que nos digamos no podemos vivir el uno sin el otro, porque no somos nada separados. Por otra parte es ley de vida, porque ríes como lloras estás bien como mal. Pero al final de toda la tormenta vuelve la calma, esa que aunque no lo queramos reconocer es lo que mas queremos los dos. Porque no soy tan idiota de perderte por tonterías.

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